viernes, 8 de febrero de 2013

Sol...


Sol, sus crines eran largas y rubias, de un dorado envidiado por muchas mujeres del barrio, un color parecido tenía en Pipi, pero con rulos.
El Pipi vivía a la vuelta, teníamos la misma edad y si te tocaba con el pan y queso  seguro que ganabas, con la pelota era el mejor. La casa estaba sobre Acevedo, pegada a la carnicería de Don Lito, la mamá estaba internada en un loquero y el viejo hacía dos años que se había ido a comprar cigarrillos, lo cuidaba la tía, un monumento a la bondad.
Sol era el caballo de Juan, el sodero.
Venia los miércoles, después de tantos años aún me acuerdo, miércoles, una manzana de la frutera todas las semanas tenía dueño y los martes  la custodiaba al almuerzo y a la cena para que sea intocable.
Sol dejaba ver como Juan lo mimaba, siempre radiante y prolijo, las anteojeras de cuero marrón con ribetes y tachas doradas brillaban por la cera y el lustre. Del cuello colgaban tres cascabeles de bronce, grandes  como nueces, que se hacían oír a una cuadra de distancia.
El carro, un rectángulo de madera con perfiles de hierro y cuatro gomas de auto, lo cubría un techo de lona celeste y los costados de libre acceso, no tenía mucha altura, unos seis cajones uno arriba del otro, en total llevaría unos cincuenta. Juan iba sentado en un almohadón, forrado de cuero de oveja blanco muy mullido, con capacidad para un acompañante,  muy pocas veces usaba las riendas, Sol conocía todo su recorrido, las órdenes eran monosílabas muy graciosas.
Como olvidar cuando escuchaba los cascabeles acercarse, manoteaba la manzana de pasada en una loca carrera para estar en la vereda a la llegada del sodero.
Todo era un ritual, Juan bajaba me palmeaba el hombro, y en ese momento le pedía permiso para darle la manzana, Sol festejaba golpeando su pata derecha en la tierra esperando el premio. Nunca me dieron miedo sus grandes dientes, su delicadeza para sacarme la manzana parecía una caricia.
Juan, nos observaba mientras bajaba dos cajones, entraba a casa y a la altura del jardín, con voz fuerte decía “buen día vecina, cuantos hay” y la respuesta de mi mamá era siempre la misma, “no sé”. Juan pasaba al fondo y debajo de la escalera estaban los cajones, cambiaba los vacios por llenos, mi vieja salía al patio y le pagaba.
Yo en la puerta, admirando a Sol y esperando mi recompensa, el paseíto hasta su próximo cliente, la casa del Pipi, Juan me daba las riendas y yo lagrimeaba de emoción, me sentía el dueño del mundo.
Volvía a casa saltando, corriendo, tan feliz…tan feliz… tan feliz…

Cabeza de Apio.  Febrero 2013.
    

  

miércoles, 30 de enero de 2013



Idas y vueltas…
Mi pie derecho, confunde a su compañero, pensando que es él…y de la bronca, lo patea…..
Caigo, me desparramo y escucho risas….
Un raspón, y la gran felicidad de haber hecho reír….simplemente eso….hacer reir……


Enero 2013

domingo, 16 de diciembre de 2012


 A Dormir....


Y este día, se quedó a dormir tan lejos del sueño,
desnudo escalofrío me atraviesa sin dolor, 
de frente... y de espalda...

El infalible rezo fracasa, la miel, también
aulla el viento en la ventana sorda y poco amable,
al implorar ese rato de silencio,

Subordinado a la voluntad, de una cama crujiente,
una almohada olorosa del tiempo,
me entrego a la fantasía, que no llega....
no llega...no llega....

10Dic12

domingo, 6 de mayo de 2012

Ese Día...

Y ese día llegará…tan seguro como toda mañana, con la vejiga llena….
Lo espero, paciente, sin luz, con hambre…
Tal vez frío, calor, sin aire…
el Miércoles… o Domingo….mejor Domingo…

Desnudo, borracho, sonriendo…llorando…
O con alguna sigla médica…ACV, OIT, se cansó de las enemas...Conjuntivitis, por el hipoclorito no sódico de Man Ray ….o por comer mucho pollo Cargil….

Pobre Diablo…Pobre Pedro…Sus peleas serán tan contenidas, como mis reclamos…Solo aceitunas para mis ensaladas…una vela, para no encender, y mi perro Vicente, cuando le toque….
Toda la comprensión, entre mis descendencias, no hacia mí…entre ellos…
Y de ser un recuerdo muy pasajero,  como el de cortarse las uñas de los pies, en Lunes…

La música, la higuera llena de fruta, el olor a pasto, me acompañaran en la línea C, para hacer la combinación, a mi nuevo rumbo…

Sean felices…no es tan difícil... inténtenlo….

Mayo 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

Unas Monedas....

Unas Monedas…

Unas monedas, sobre la cubierta del bombeador de agua, una golpeada cacerola de aluminio con tapa, marrón, hollinada  por el gas envasado, esperaban desde muy temprano la leche fresca.

La puerta de calle, solo se aseguraba por la noche con un pequeño candado, durante el resto del día, su sonido a falta de aceite era acompañado con el grito de quien ya estaba en el jardín, lechero, sodero, o buen día vecino, permiso……..

Una boina oscura, un carro muy prolijo lleno de tarros de leche, caballo percherón con cencerros dorados, acompañaban la magia de aquel tiempo.

Ese, que no dudó en pasar, que transformó la tierra en pavimento, las enormes canchas de bolitas en duras veredas y a las niñas en señoritas……

La más linda del barrio era la hija del lechero, la Miriam. Conciente de su belleza desplazaba sus encantos, como centro del universo, haciéndome tan desgraciado a cada paso, de ida o vuelta, en compañía de su inseparable mamá.

Con el comienzo de la secundaria, hubo que asistir a clases particulares de ingles, no para   rendir en la Cultural, solo de apoyo, para no llevarla de acompañante en mis vacaciones. Ese era el punto de encuentro donde mi corazón explotaba, compartíamos con la Miriam una mesa vieja de madera lustrosa de comedor y dos horas de vida por semana……

Costaba mucho lograr entender a Ángela la profesora, mis manos transpiraban a cada cruce de miradas, o con cada despedida…

La casa de Ángela, me obligaba a pasar por la puerta de la partera, donde había nacido, costo mucho entender mi nacimiento, mis compañeros del colegio, mis amigos lo habían hecho en hospitales o clínicas, yo en la casa de una partera, Doña Carmen, a solo tres cuadras de casa……
Odiaba hacer lo que se llamaban mandados, en la esquina de Acevedo, estaba el almacén y la carnicería de Norma y Don Lito, mi mamá olvidaba siempre algo, y yo sabía que se alinearían los planetas, para que la Miriam, me viera con la bolsa, dejando a descubierto toda mi vergüenza….

Los colegios no estaban muy lejos, pero un encuentro casual por la zona era casi imposible, a ella la transportaba el micro escolar, y a mí, el viejo.

El pensarla era cotidiano, como verla, en plena ebullición hormonal, y por todo lo demás…

Contadas veces cambiamos palabras, lo mió eran monólogos de absoluto silencio…ya que había una ausencia total de interés…

El tiempo había dejado, una gran y hermosa presencia.

No recuerdo hoy, como otra vecina, desvaneció mi sentir, con su simpatía y perseverancia.

Se terminó la secundaría, vino la colimba, después a trabajar, varios amores efímeros, el dejar el barrio, casamiento, nacimientos…

Un día, sábado a la mañana, después de tantos años, calculo mas de veinte, caminando con Pablo uno de mis hijos, por Parque Chacabuco, íbamos a la feria que había en Curapaligue, no hacia mucho que vivíamos en la zona, y ahí, una voz, que me despierta al pasado, Luis!!!!!

Era la Miriam…me quede mudo… está vez, por suerte…solo me salió algo de lo mas profundo, luego de tantos años de indiferencia sufridos, juro que no fue por venganza, mi  boca quiso hablar al presente, y no pudo, mordí mi lengua, para que no fluyera mi pensamiento… que gorda y fea que estás…

De verdad, no había perdido sus encantos, eran enormes…

Su cara regordeta y transpirada, intento un beso para la despedida, lo cual fue correspondido con mi mano derecha, y un nos vemos….Y nunca más la vi.

La vida te sorprende, te hace sufrir, y en otros momentos, te llena de aire los pulmones, de suspiros del pasado…

Hay sueños, que deben ser solo eso…

Gracias!…Pá!….Siempre recuerdo tus sabias palabras…      

 Cabeza de Apio….2012….

jueves, 20 de octubre de 2011

Noche

La radiante noche se acerca de las sombras, de algún sueño de invierno, llega, sabe liberar del día, tan lleno de vocablos inútiles, risas complacientes, de tolerancias intolerantes, mías y no…

Me desplomo desnudo, a telas perfumadas de algún sudor frío, rozando de punta a punta, sin prisa, consumiendo soledades elegidas, donde impaciente me espera la calma, lento respirar, profundo, me lleva….

Refresca la estrellada noche, el rocío moja mis pies, de parque verde, mis piernas se contraen ligeras, livianas, rumbo a la nada…rumbo a la nada….

A lo oscuro, donde se siembra la duda, ahí, despojo las preguntas agitadas de tanta espera, angustiado el silencio responde a gritos sin piedad…

Llorando sin alivio, encuentro a ese espíritu que me elogia, me alienta, me abriga...
reconozco su tos,
sus caricias…

Mi extrañar….

miércoles, 21 de septiembre de 2011

En busca de lo eterno...

Y dejo esta subsistencia, para ir en busca de lo eterno, agotando mis últimos lamentos, secando lagrimas, con pasos firmes que muevan mi cuerpo, precisos, serenos, a un sur, que aún me espera radiante.

Montañas blancas de frío, grises, polvorientos abrigos, oxido, salitral, formaran las llagas de recuerdos, que sanarán mágicamente, como las secuelas de las dudas.

Metido en el viento de cada amanecer, como música, de aquel primer amor juvenil, será el cautivante y el que contendrá los años que llevo, esos mismos, que no volveré a empujar, arrastrar.

Solo llevaré mis fantasmas, dejare todo lo demás, ya no será mío, que nunca fue mío…solo mis fantasmas, mis amados fantasmas…

Mi valija será tan liviana como mi estomago…

La piel cambiará a diario dejando los fugaces pensamientos de algún emocionado sentir, sin olvidos pasajeros, ni conscientes, sin miedo al dolor, ni a la muerte…

Encontraré a mi creador, desnudo, en algún trago de vino, en medio de apacibles noches solitarias de luna sin estrellas, de sombras verdaderas nobles a mi camino, a las distancias, a la estación, a mis mas grandes desencuentros, en cierta madrugada…en busca de lo eterno…



2009/2010